Jue. Ene 26th, 2023
malos comienzos, finales felices

La UD Las Palmas debutó en Primera División en septiembre de 1951. En los primeros partidos ya se vio que la permanencia iba cuesta abajo. Fuera de casa el equipo no consiguió más que derrotas.
50 goles encajados en 16 partidos Dan idea de fragilidad defensiva.

Montes, capitán y portero de la promoción, había sido cedido al Atlético de Madrid.

La pizarra amarilla, unos contactos del mundo del fútbol, ​​había advertido que el portero alicantino señalaba el camino. Un chico de 20 años al que llamaban Pepín.

El P. Jerónimo Megías y el P. Luis Valle fueron a Alicante en plena Navidad.

La mañana del viernes 4 de enero de 1952, José Casas Gris -Pepín- se entrenaba, como era costumbre, con su equipo, el Alicante FC, filial del Hércules. En el campo de entrenamiento, los dos ejecutivos se presentaron para cumplir la orden de la Junta, de convertir al arquero en jugador de la Unione Sportiva.

Hablaron con los directivos de Alicante y cerraron el fichaje ese mismo día. Firmaron los papeles y le dijeron a Pepín »
haz las maletas que tienes que jugar el domingo».

Antes era así, los jugadores estaban al servicio de lo que decían los clubes.

Al chico, que jugaba en Tercera División, le parecía un gran salto y también estaba la cuestión del apego familiar, sobre todo a su madre.

Se armó de valor y abordó el avión que cambiaría su vida, pero aún no lo sabía.

Con
un gran miedo a los aviones, su bautismo en el aire lo hizo en ese vuelo de 10 horas con varias escalas, Madrid-Sevilla-Casablanca. Un viaje sin fin para cualquiera, más aún para un principiante.

Finalmente llegaron a Gran Canaria,
Fueron recogidos por el encargado Sr. Manuel Aguiar quien les llevó a la sede del club para presentarle al resto de directivos y al presidente D. Eufemiano Fuentes Cabrera, y luego al Hotel Santa Brígida donde se concentró el equipo.

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Al día siguiente, 6 de enero de 1952 – Fiesta de los Reyes Magos –
Pepín saltó en el estadio Insular a defender la portería amarilla en Primera

División ante un rival directo por la permanencia, el Celta de Vigo.

La afición giallorossi sabía por la prensa que el equipo tenía nuevo portero, para el público canario era considerado un elemento fundamental.

En el Estadio Insular la espera era máxima, hasta ahora los porteros seguían el canon de la época, a la afición le gustaban los porteros altos y larguiruchos, tenía que ser el hombre más alto del equipo. pero ahi que
Salió Pepín, uno de los amarillos más bajitos, y empezó la antesala en la grada.

En la primera aproximación del Celta, en el minuto 6, Pepín -muy nervioso- no pudo detener el disparo de Hermida, 0-1 para los gallegos.

Lo de la grada sube de tono, un murmullo de protesta y preocupación, pero enseguida le aplauden en apoyo.

Pepín lo compensa, comienza a parar todo lo que llega a la portería.

La UD Las Palmas da la vuelta al marcador y termina el partido 2-1.

Las crónicas hablan del fracaso, pero también de la excepcional actuación que tuvo entonces el portero, salvando los goles contrarios y colaborando activamente en la victoria.

Estuvo muchos años en la UD Las Palmas con
actuaciones memorables, en las crónicas era común que lo destacaran como el mejor del equipo. Pascual Calabuig llegó a decir en algunas retransmisiones:

Y Pepín se lo corta, digo Pepín, ¡Don José!, hay que llamarlo Don José.

Se ha hecho un hueco en el corazón de los aficionados.

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Fue cedido al Betis en 1960 y convocado por la selección. Regresó, en 1962, a la Unione Sportiva para retirarse tras dos temporadas. Nunca se movió de la isla, su hogar.

Para los aficionados mayores, sigue siendo uno de sus ídolos, apareciendo incluso en la portada del libro del 70 aniversario del club.
13 emblemas de jugador, D. Luis Molowny, Tonono, Guedes, Germán…, y dos porteros -sólo dos- Carnevali y Pepín.

A ambos les une otra coincidencia, el argentino debutó bajo el larguero en el Estadio Insular ante el Celta de Vigo, y también con la victoria.

Aquel viaje interminable del 5 de enero de 1951
cambió la vida de Pippin que fue el primer futbolista peninsular en jugar de amarillo. Tuvieron que pasar muchos años para que se abriera otra puerta, que un inglés jugara en la UD Las Palmas.

Un tal Samways jugó en el Birmingham City en 1996 cedido por el Everton.

Hacía una década que debutaba en el Tottenham Hotspur, no era un niño cuando la UD Las Palmas se fijó en él, ya no tendría veintiocho años cuando aterrizó en Gando.

Las relaciones son buenas.
mucho trabajo, esfuerzo, un centrocampista eléctrico. Se sentía como una pieza que serviría a un equipo de jugadores técnicos, los complementaría.

Un entrenamiento fue suficiente para que Ángel Cappa y el equipo técnico dieran el visto bueno. El británico sacó a relucir todo su arsenal, personalidad, valor, técnica y buena lectura táctica, no había duda de que era el hombre adecuado.

Los periódicos y las radios locales se afanan en animar el espectáculo, y empiezan a calentar el caldero de la ilusión.

Los hinchas, jugadores que vienen de equipos de renombre desde la cuna del fútbol, ​​los ponen en pie. Desde el principio, tienen fe. No puede ser malo, se dicen.

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Un inglés del Everton habló al respecto. Otros que había ganado una FA Cup con el ‘Totenjan’.

La expectativa era alta. Acostumbrado a los inicios de los sudamericanos, el inglés fue una anomalía en la historia del club.

Ocurrió el 15 de diciembre de 1996, Cappa fue titular ante el Deportivo Alavés.

Los fanáticos no tardaron quince minutos en darse cuenta de por qué. por el que un jugador de sus características y trayectoria cambió la Premier League por la Segunda de España.

En una disputa por un balón con Serrano en el centro del campo, el vitoriano provoca al inglés, y
Samways reacciona con una patada, la cadena se ha soltado.

El árbitro no dudó, rojo.

Así la grada descubrió el talón de Aquiles del fichaje, ese temperamento a veces descontrolado que le jugaba una mala pasada y el equipo lo pagaba.

Después de que la Unión Deportiva se quedara con diez hombres, el Alavés se puso por delante, pero Paquito Ortiz marcó para salvar el empate, el capitán siempre al rescate.

Los ingleses cayeron
sanción de 4 partidosRegresó ante el Almería y volvió a ser expulsado, por dos tarjetas amarillas.

De mala manera, descubrimos cómo era Vinny, quien luego daría una actuación extraordinaria y se llevaría a la afición al bolsillo, convirtiéndose en uno de los jugadores más queridos.

Con Pepín y Samways se cumple la máxima de que las cosas no son como empiezan…

Mundial de penaltis

Por Jose Luis Pastor Gomez

Jose Luis Pastor Gómez es un famoso periodista español. Nació el 5 de mayo de 1966 en Madrid, España. Tras finalizar sus estudios en la Universidad Complutense de Madrid, comenzó su carrera profesional como periodista en 1988. Ha trabajado para varios periódicos y revistas como El País, El Mundo y ABC. Además, ha colaborado en diferentes programas de radio y televisión. Su trabajo ha sido reconocido con varios premios, como el Premio Rey de España al Mérito Periodístico (2001) y el Premio Nacional de Periodismo (2002). En la actualidad, José Luis Pastor Gómez es miembro de la junta directiva de la Asociación Española de Editores de Periódicos (AEDE) y de la Asociación Internacional.

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