Jue. May 30th, 2024

Un grupo de padres ha puesto en marcha un proyecto social y educativo, pionero en Canarias, de la mano de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas, por el que los chicos y chicas del fútbol base en Gran Canaria, han podido sentirse como si fuesen futbolistas profesionales, al ser protagonistas de una novedosa colección de cromos como si de las estrellas de LaLiga EA Sports se tratasen.

Fruto de una de esas largas conversaciones típicas en las tardes de padres, mientras esperaban a que sus hijos e hijas terminasen sus entrenamientos deportivos, surgía el embrión de un proyecto curioso que veía la luz el pasado mes de marzo. La idea original consistía en crear un álbum de cromos en el que se recogiese a todos los equipos, así como a todos los niños y niñas en los clásicos cromos que desde tiempos inmemoriales han servido en los patios de los colegios para facilitar la interacción entre los jóvenes con la excusa de cambiar sus cromos repetidos para poder completar su colección. La diferencia es que en lugar de coleccionar las estampas de Jude Bellingham, de Pedri González o de Kirian Rodríguez, ellos y ellas serían los protagonistas.

Con el saco lleno de ilusiones, ese grupo de padres tocaba la puerta de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas, en el mes de septiembre, para presentarles la idea, que fue acogida con los brazos abiertos por el ente federativo, si bien el primer paso para poder firmar un convenio de colaboración pasaba por constituir una empresa que se encargase de todo el proceso de gestión del nuevo proyecto. Así nacía Cromos Base SL. Desde la FIFLP reconocen que el proyecto les pareció «muy interesante, no solo como recuerdo que van a tener los niños y niñas, sino también por la vertiente social del proyecto que pretendía generar un buen ambiente en las gradas y que se fomente el intercambio de cromos no solo entre los propios jugadores, sino también entre los padres y familiares».

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Con el ok federativo y la empresa constituida comenzaba la ardua tarea de ponerse en contacto con cada uno de los clubes de la categoría alevín, la elegida como experiencia piloto. Armando Pérez, cofundador del proyecto reconoce que no fue nada sencillo poner en marcha un proyecto de este calado, por todas las complejidades y permisos que necesitaba para poder llegar a un buen puerto el pionero proyecto.

«Fue complicado en un principio al tratarse de algo nuevo, diferente y que implicaba a menores de edad», relata Pérez, profesor de educación física en su día a día, que se ha volcado en un proyecto que considera que puede «ayudar a mejorar el ambiente en las gradas de los campos de las categorías de base del fútbol grancanario. A pesar de que la mayoría de los equipos acogieron la iniciativa de buen grado, sin embargo, consiguieron esta temporada el apoyo inicial del «75% de las 11 categorías con las que cuenta el fútbol grancanario alevín».

Para entender la magnitud del proyecto es necesario conocer que afecta a un total de 1.722 niños y niñas, además de 212 entrenadores y entrenadoras pertenecientes a 122 clubes de Gran Canaria.

Antes de ponerse en marcha, los gestores de la nacida Cromos Base SL, tuvieron que recabar el consentimiento paterno o de los tutores legales de cada uno de los niños y niñas participantes en el proyecto. Además, tuvieron que recoger el consentimiento por escrito de los mayores de edad –entrenadores y entrenadoras de los diferentes equipos implicados– para cumplir escrupulosamente con la ley de protección de datos. Con todos los permisos en su poder y tras ser comprobados uno por uno para evitar problemas legales en un futuro, comenzó un largo periplo por los distintos clubes para que un fotógrafo fotografiase a cada equipo, jugador y entrenador, dándose el caso de que en algunas ocasiones faltaba alguno de los protagonistas, teniendo que repetir el desplazamiento hasta el lugar para que ninguno de ellos se quedase sin su cromo.

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A finales de marzo, los primeros álbumes y cromos veían la luz, con la particularidad de que cada una de las 11 categorías alevines, tanto masculinas como femeninas, tendrían su propio álbum individualizado. Pero con el material fotográfico completado, se enfrentaban al handicap de la inexistencia en toda Canarias de una imprenta con una máquina ensobradora para meter todos los cromos en sus respectivos sobres para poder proceder a su distribución. La solución llegaba desde una empresa peninsular que asumía dicha función como paso previo a su comercialización.

Como es lógico, mantener toda la estructura de un proyecto de esta magnitud implica un considerable gasto económico y de recursos que es necesario compensar con la venta tanto de los álbumes como de los sobres de cromos.

En este sentido, el proceso de compraventa se hace de manera directa entre los clubes y la empresa Cromos Base SL. Posteriormente son los propios clubes los que se encargan de la venta entre sus aficionados, padres, familiares o los propios jugadores y jugadoras, con libertad para elegir el canal de distribución más adecuado en cada caso.

La propia venta de los álbumes y de los cromos supone además un plus económico para las necesitadas arcas de los equipos del fútbol base. Fuentes consultadas de la FIFLP reconocen que en el caso de algunos clubes «han preferido regalarle a sus jugadores y jugadoras los álbumes y los sobres de cromos».

El proyecto es todo un ejemplo de igualdad e inclusión entre hombres y mujeres, al recoger indistintamente los cromos de los chicos y de las chicas, fortaleciendo los valores intrínsecos al deporte en general, no solo del fútbol en particular.

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La acogida ha sido tan buena por los propios clubes que han participado en el proyecto piloto, que se hará extensible la próxima temporada a las categorías benjamín e infantil. Tampoco se descarta dar el salto a las islas de Fuerteventura y Lanzarote.

La intención de estos pioneros progenitores es no quedarse estancados en el mundo del fútbol, donde ya han podido saborear una mejoría del ambiente entre los jugadores y jugadoras, y en las gradas entre los padres, familiares y allegados, que aprovechan los partidos para intercambiar los cromos como hacían antaño en sus tiempos mozos en el patio del colegio. El fútbol sala es su próximo reto, al que probablemente se irán sumando nuevos deportes siempre que prosiga su buena acogida en las temporadas siguientes.

Aquí va la fuente original

Por Jose Luis Pastor Gomez

Jose Luis Pastor Gómez es un famoso periodista español. Nació el 5 de mayo de 1966 en Madrid, España. Tras finalizar sus estudios en la Universidad Complutense de Madrid, comenzó su carrera profesional como periodista en 1988. Ha trabajado para varios periódicos y revistas como El País, El Mundo y ABC. Además, ha colaborado en diferentes programas de radio y televisión. Su trabajo ha sido reconocido con varios premios, como el Premio Rey de España al Mérito Periodístico (2001) y el Premio Nacional de Periodismo (2002). En la actualidad, José Luis Pastor Gómez es miembro de la junta directiva de la Asociación Española de Editores de Periódicos (AEDE) y de la Asociación Internacional.

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