La cumpleañera con su hija Sari, la concejala de mayores y la alcaldesa de Teror. /
La centenaria vecina de Teror llamada Ninita fue felicitada por el Ayuntamiento con un ramo de flores
el terorense
Cristina Naranjo Naranjo cumplido este 19 de enero i
100 añosconvirtiéndose actualmente en una de las personas más longevas del municipio.
Conocida como Ninita, la vecina centenaria fue felicitada por el Ayuntamiento de Teror con la visita del alcalde, Sergio Nuez, y la concejala de Mayores, Minerva Batista, que le obsequiaron un ramo de flores junto con un recuerdo por su centenario.
Ninita nació en el barrio de El Álamo, pero vivió casi toda su vida luego de casarse en el Barrio del Pino, donde se dedicó a las labores del hogar y al cuidado de sus 3 hijos junto a su esposo, Panchito Sánchez, quien falleció en 1989. .
Quería ser maestro cuando era joven, pero las circunstancias de la época no se lo permitieron.dedicándose a la costura durante unos años.
Entre sus aficiones, la pintura era una de sus favoritas, y el fútbol también, siendo fiel seguidora de la UD Las Palmas.
Su hija Sari dice que Ninita lo ha repetido en algunas ocasiones.
«Quería llegar a los 100»y lo logró, teniendo un
buena salud.
Tras una operación de cadera a los 91 años, a la que sobrevivió sin problemas, la longeva vecina de Teror mantiene una salud de hierro y los tratamientos de medicina natural le han ayudado a superar algunas dolencias, como la intolerancia al gluten.
el centenario
vecino del Barrio del Pino Era una persona afable y muy dedicada a su familia, la cual le dejó una descendencia de 4 nietos y 3 bisnietos.
En sus ojos aún podemos leer la mirada de una mujer combativa y satisfecha de haber coronado su sueño de cumplir cien años de vida, rodeada de la familia que la ama y la cuida.
Ahora
Teror tiene otras dos mujeres centenarias mayores que Ninita: Maximina Nuez, que el próximo mes de mayo cumplirá 109 años, siendo actualmente la persona más longeva de Canarias; y Consuelo Rodríguez, quien cumplirá 103 años el próximo 19 de febrero.




