Mié. Ago 26th, 2026
Gaumet florido

Las Palmas de Gran Canaria, 378.000 habitantes y 14 murgas realizadas en la capital, incluidas las infantiles.
Agüimes, 32.000 vecinos y 15 murgas. Los números, como el algodón, no engañan. ¿Cuál es la poción mágica que hace que los cortadores de lagartos, como el pueblo de Asterix y Obelix, resistan a la poderosa fiesta de la capital, el carnaval de la isla Roma? Las respuestas, como los ingredientes, son diferentes, pero la receta es una:
tradición e identidad.

“Aquí el carnaval pasa de padres a hijos, esa es la clave”, explica
Javier Santana, Director de
Los Serenquenes, la murga más ‘internacional’ de Agüimes, y también la más exitosa. “Es raro que en esta ciudad no tenga un familiar, un amigo o un vecino del murguero”.
Irene Suárez, De
las salamandras, refuerza esta tesis. “Es que ella amamantó desde chiquita, desde la cuna”. Están tan arraigados a la ciudad que es común que una misma familia tenga miembros de diferentes murgas. Además, solo en el gobierno municipal hay cinco murgueros, entre ellos el alcalde,
Óscar Hernández.

«Yo empecé
los caimanes», recuerda el comisario, que es uno de los fundadores, allá por 1978-79. Su vida ha sido una murguera. Ahora mismo es parte de otra, la de
las gorras, que llegó en 1993. Y ella es la directora. Data de 1975, lo que lo convierte en el más antiguo de Gran Canaria aún en activo y no ha dejado de aparecer ningún año. También es el que tiene más veteranos, el que tiene la media de edad más alta. Entre sus miembros, sin ir más lejos, hay casi una docena que superan los 70 años.

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Las murgas funcionan como cofradías

tu gerente,
Alejandro González, al frente del colectivo desde 1987, aporta otra pista para explicar el auge del murguero en Agüimes. Están vivos todo el año. «Salimos de viaje, de reuniones…». Funcionan casi como fraternidades. Se forjan lazos que van más allá del escenario y el ensayo durante la época de carnaval.

Javier, de Los Serenquenquenes, dice que ellos también están involucrados en la vida social del municipio, organizando sus propios eventos para la gente o colaborando con otros. Por ejemplo, las murgas suelen participar con sus carretas en la tradicional romería del Rosario. «Organizamos una semana cultural a principios de verano, pero hay otros murghe que colaboran con la Semana Santa, otros con la Bajada del Gofio y casi todos».

Este sábado es el desfile inaugural

Sin embargo, es ahora cuando literalmente fuman. No en vano, el carnaval comienza hoy, a partir de las 21:00 horas, con la procesión inaugural y la quema de la lagartija.
placeres tanausu, concejal de Festejos, señala que no hay camino en el pueblo que uno cruza estos días en el que no se escuchen indicios de una murga. Ponen melodía a las noches de Agüimes, que desde hace casi el mes de octubre va calentando motores para redescubrir su fiesta más icónica, la más ligada a sus raíces.

Para su alcalde, estas fiestas están tan arraigadas porque
Son parte de una identidad colectiva. la de un pueblo históricamente caracterizado por su rebeldía ante la injusticia o la falta de libertad. El mismo espíritu que les llevó a alzarse en la famosa sublevación de Agüimes de 1718 fue el que les impulsó a desafiar la dictadura franquista y mantener sus carnavales a toda costa y a pesar de estar prohibidos.

Instantánea del acto donde la murga Los Sombreritos presentó el traje de este año a su gente. Solo uno lleva. Este año cantarán 58, pero se hicieron 70 disfraces. /

C7

“No había carnaval en la calle, porque no lo permitían, pero lo hacíamos en los casinos y en las empresas”, recuerda Alejandro, quien cita un episodio histórico muy revelador documentado por el divulgador.
Ramón Guimera en su libro
«El Carnaval de Agüimes».

¡En mi ciudad mando!

En 1952 el entonces gobernador civil
Evaristo Martín Freire publicó una nota informativa en la que recordaba que el carnaval estaba prohibido. Cuando la circular llegó a Agüimes para ser transformada en proclama, el alcalde,
Pedro Melián Rodríguez, «Gritó: ¡En mi ciudad mando, que siga el carnaval! Llevaba una máscara con su familia, y cuando la policía fue a arrestarlo, descubrieron que era el alcalde, lo liberaron y la ciudad hizo lo mismo. “Claro que no van a meter preso a toda la ciudad”, razona Alejandro.

Melián Rodríguez tuvo que pagar muy cara su valentía, pues apenas duró un año con la batuta de mando, pero su rebeldía sentó un precedente que fue quemado y quedó como costumbre. Agüimes siguió celebrando carnavales en sus casinos y empresas.
«No estaban autorizados, pero no hicieron nada para detenerlo». Señala Alejandro González. “Las discotecas estaban llenas de gente de toda la isla”, recuerda el alcalde.

Luego vino la democracia y estalló el fenómeno murguero, del que Los Serenquenquenes es su escaparate más conocido. El resto de murgas lagarteras operan únicamente en Agüimes. Son bastante con su gente. “Y no porque no tengan nivel, sino porque salir a la calle requiere más exigencia, más sacrificio, y la mayoría de los murgueros aquí solo quieren divertirse”, explica Tanausú.

No puedes ver el carnaval de Agüimes, tu bailas

Los serenquenquenes dieron ese paso y con mucho éxito. Ganado
15 veces el primer premio de interpretación en la capitalse han convertido en los embajadores de un carnaval ligado a la tradición ya la calle, sin florituras ni mucho brillo, pero muy participativo. Quizás el más de la isla. Tanto es así que la equitación no figura entre sus actos. El carnaval en Agüimes no se ve, se baila. Y escuchas, porque lo tuyo
carrera tradicional de murgas abarrota la Plaza del Rosario, que este año será la
14, 15 y 17 de febrero. Sus letras son tan locales que hasta el jurado lo premia por separado.

Este año se escenificarán 13 murgas, no todas ellas de Agüimes. Y ni siquiera todos los locales compiten. Los Serenquenes, los infantiles
los lagartosel femenino
señora lagartos y el de la comunidad uruguaya
el oriental actuarán, pero sin marcar.

El resto ya está tras bambalinas.
Los Inkietas, los Pachachos (el más reciente),
Los Hijos de Chano el Negro, Los Vete por Ahí, Los Fklokys y los Mokys, Los Sombreritos, Las Salamandras (la mujer más vieja de la isla),
Las Lagartijas, Ni Quito Ni Pongo, Las Charanguillas (el más grande, con 90 miembros) e
la miruflina aseguran que Agüimes seguirá dando la murga.

Por Jose Luis Pastor Gomez

Jose Luis Pastor Gómez es un famoso periodista español. Nació el 5 de mayo de 1966 en Madrid, España. Tras finalizar sus estudios en la Universidad Complutense de Madrid, comenzó su carrera profesional como periodista en 1988. Ha trabajado para varios periódicos y revistas como El País, El Mundo y ABC. Además, ha colaborado en diferentes programas de radio y televisión. Su trabajo ha sido reconocido con varios premios, como el Premio Rey de España al Mérito Periodístico (2001) y el Premio Nacional de Periodismo (2002). En la actualidad, José Luis Pastor Gómez es miembro de la junta directiva de la Asociación Española de Editores de Periódicos (AEDE) y de la Asociación Internacional.

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