Lun. Mar 4th, 2024
luisa del rosario

Yolanda Almeida (i), Pino Trejo e Inmaculada Sánchez en la Plaza de Santa Ana. / COBER

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Las creyentes feministas piden «tener voz y voto» en la «comunidad de iguales» del cristianismo y no verse relegadas a «poner flores en el altar». Este domingo se concentran frente a la Catedral de Santa Ana a las 12:00 horas.

Women’s Revolt in the Church es el nombre de un colectivo transnacional con grupos en los cinco continentes. En la capital grancanaria dieron sus primeros pasos tras la concentración en Madrid, Barcelona y Zaragoza en marzo de 2020 a instancias de la teóloga María José (Pepa) Torres Pérez. ‘Hasta que la igualdad se haga costumbre’, es el lema que quieren hacer realidad en el catolicismo. «
Somos feministas porque no podemos ser otra cosa, somos mujeres del siglo XXI. y somos creyentes. El llamado de Dios es para hombres y mujeres. Dios no solo llama a los hombres, nos llama a los dos”, explica Inmaculada Sánchez García Muro.

El cristianismo es “una comunidad de iguales. Esta es la verdadera tradición hasta el siglo IV. En Cristo somos iguales. Tenemos la misma dignidad y todos fuimos creados a imagen y semejanza de Dios”, agregó Pino Trejo Sánchez.
«No estamos pidiendo igualdad para la moda, es una cuestión de justicia»abunda

Hoy domingo, la Revuelta de Mujeres en la Iglesia se concentrará frente a la Catedral de Santa Ana, en la capital grancanaria, a partir de las 12:00 horas con una voz que se unirá a la de otros territorios. «Nos centramos en el domingo anterior al 8 de marzo», explica Pino, para afirmar «que
también somos iglesia. La jerarquía eclesiástica es sólo una parte.
Queremos estar donde se decidaen la orientación del catecismo, en las liturgias… que puede optar por no poner flores en el altar”, en alusión a un trabajo tradicionalmente femenino, además de la limpieza de los templos.

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poco progreso

En los últimos tres años el grupo se ha establecido en la isla y ha participado en reuniones con otros grupos. “Somos muchas”, aclaran, las que afirmamos tener “la misma participación en la iglesia” que los hombres. Ser
«verdadera participación», es decir, que «tenemos voz y voto». Por eso el lema de este año es ‘Caminemos juntos’, como “una comunidad que quiere seguir a Jesús del mismo modo y con la misma dignidad con la que Dios nos creó”, añadió Pino Trejo.

A pesar de la posición secular de la iglesia con respecto a las mujeres, estas activistas no se dan por vencidas. “El año pasado en el mitin una señora que salía de Misa en la Catedral nos llamó machangas”, cuenta Pino Trejo.

Yolanda Almeida Santana lo cree
El Papa Francisco ha hecho algunos avances, pero son tímidos e insuficientes.

“Algunas mujeres tienen una responsabilidad en el Vaticano, y la teóloga Cristina Inogés Sanz inauguró el Sínodo sobre la Sinodalidad a finales de 2021”. También hubo momentos en que había mujeres en el Vaticano «con voz, pero sin voto».

Paralelamente a ese sínodo, el Council of Catholic Women (Consejo de Mujeres Católicas) organizó el suyo propio, entregando luego sus conclusiones al Papa Francisco. Pero poco o nada ha cambiado desde entonces.

Entonces eres consciente de ello
es una tarea difícil «cambiar la mentalidad». «No solo en la iglesia, también la gente de las parroquias» dice Yolanda Almeida.

Más mujeres creyentes que hombres

Es paradójico que la iglesia sea sostenida principalmente por mujeres -en el siglo XX los hombres dejaron de asistir a los templos en una proporción mucho mayor que las mujeres- y, sin embargo, quedan relegadas al papel de oyentes.

Quizá por ello, apunta Inmaculada Sánchez,
recuerdan a las mujeres «cuando ya no tengan sustituto» para los sacerdotes por la caída de las vocaciones. Aunque ciertamente “antes entrarán sacerdotes casados”, añade.

Incluso la revuelta de mujeres en la iglesia ha tenido suficiente discriminación. De hecho, en el manifiesto que leerán después de la concentración dicen »
suficiente para ser invisible y silencioso. Decimos basta de ser condescendientes como si fuéramos menores.
Di basta a la discriminación por sexo o género.

Para ellos, la mujer está preparada para desempeñar las mismas funciones que el hombre en la iglesia. “Digamos basta de que se nos niegue el sacerdocio por nuestro cuerpo, un cuerpo que siempre está bajo sospecha. Basta de una visión negativa de la sexualidad, que crea sufrimiento, basta de la imagen de un Dios exclusivamente masculino.

De 16 a 23 ciudades

El año pasado, las concentraciones de la Revuelta de Mujeres en la Iglesia se extendieron a 16 ciudades españolas: Vigo, Madrid, Valencia, Santiago de Compostela, Logroño, Sevilla, Badajoz, Santander, Bilbao, Barcelona, ​​Granada, Zaragoza, Vitoria, Las Palmas de Gran Canaria, Almería y Córdoba. Este año se sumaron a la concentración de hoy Almería, Burgos, Ciutadella, Huelva, Oviedo, Salamanca y Sevilla.

En el grupo
están «convencidos de que una Iglesia inclusiva es deseable y posible» y ya han elaborado un documento de buenas prácticas para superar la discriminación de la mujer en las iglesias locales que han presentado a la Conferencia Española de Religiosos y que «próximamente» será presentado a la Conferencia Episcopal.

Aun así, Inmaculada Sánchez cree que no se les está tomando «en serio». De hecho, recordamos que el mismo documento que se entregó al Papa Francisco fue enviado al Obispo de Canarias, José Mazuelos sin recibir respuesta hasta el momento.

una nueva iglesia

Su esfuerzo, sin embargo,
es «imaginar y construir» una «Iglesia nueva». Donde “las mujeres sean reconocidas como plenos derechos, con voz y voto en todas partes, donde las mujeres sean valoradas por sus talentos, carismas y aportes a las comunidades”. También una Iglesia en la que el liderazgo se comparte «entre hombres y mujeres, laicos y laicas, consagrados y sacerdotisas». En definitiva, «igual, más plural y menos jerárquica», añaden en el manifiesto, y van más allá, una Iglesia «que acompañe sin juzgar toda la diversidad de familias, identidades y orientaciones sexuales».

Por Jose Luis Pastor Gomez

Jose Luis Pastor Gómez es un famoso periodista español. Nació el 5 de mayo de 1966 en Madrid, España. Tras finalizar sus estudios en la Universidad Complutense de Madrid, comenzó su carrera profesional como periodista en 1988. Ha trabajado para varios periódicos y revistas como El País, El Mundo y ABC. Además, ha colaborado en diferentes programas de radio y televisión. Su trabajo ha sido reconocido con varios premios, como el Premio Rey de España al Mérito Periodístico (2001) y el Premio Nacional de Periodismo (2002). En la actualidad, José Luis Pastor Gómez es miembro de la junta directiva de la Asociación Española de Editores de Periódicos (AEDE) y de la Asociación Internacional.

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