El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria se enfrenta a un posible obstáculo legal con el concierto de Marc Anthony, que es la actuación principal del carnaval de la ciudad. A pesar de que se ha programado para el viernes 27 de febrero en el escenario principal del parque de Santa Catalina, con un horario de 21.00 a 23.00 horas, esta decisión contradice una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) respaldada por el Tribunal Supremo.
La sentencia establece que el Ayuntamiento no puede organizar conciertos en el parque de Santa Catalina fuera de las dos galas principales del carnaval: la de la reina y la de los drag queen. Esta prohibición se deriva de un acuerdo de 2015 que permitió la continuidad del carnaval en el parque, pero restringió los conciertos nocturnos a las noches de las galas mencionadas.
El concierto de Carlos Baute en 2023, que no coincidió con ninguna de las galas, provocó una batalla judicial que resultó en la sentencia del TSJC del año pasado. Esta sentencia confirmó que solo se pueden realizar conciertos nocturnos en el parque de Santa Catalina en las fechas de las galas de la reina y los drag queen.
A pesar de que el concierto de Marc Anthony está programado como parte del carnaval de día, su horario choca con los límites establecidos en el acuerdo de 2015 y la ordenanza municipal de Protección del Medio Ambiente frente a Ruidos y Vibraciones. Además, el Ayuntamiento no ha coordinado con los afectados el diseño de los actos nocturnos, lo cual podría afectar a otras actuaciones del carnaval.
El carnaval de Las Palmas de Gran Canaria contará con más de 143 actuaciones musicales en solo 17 días, con la participación de 66 artistas locales, nacionales e internacionales en diferentes escenarios. Se han organizado 96 conciertos durante las noches de carnaval, con horarios específicos para cada ubicación, y se reservan 25 actuaciones en el escenario principal del parque de Santa Catalina durante el carnaval de día.
En resumen, el concierto de Marc Anthony podría enfrentarse a problemas legales debido a la decisión del Ayuntamiento de programarlo en un lugar y horario que contradicen una sentencia judicial previa. Además, la falta de coordinación con los afectados podría afectar a otras actuaciones del carnaval.
Aquí va la fuente original




